Entradas

Saquémonos las caretas

Imagen
Cuando eras chico hacías muchas boludeces. Demasiadas.  No te daba vergüenza hacerlas, te sentías bien, era tu manera de ser y no te dabas cuenta, o ni siquiera pensabas en lo que pensaba el resto. En realidad no existía el pensamiento del otro. No importaba si un adulto, niño, niña, perro, gato o pokemón pensara lo que pensara de vos; vos seguías pensando de la misma manera y haciendo las mismas cosas sea donde sea. Total, ¿Quién se iba a querer interponer entre vos y tus actitudes que no sean tus padres o señoritas?  La inhibición no predominaba en ningún aspecto de la vida, al menos en ese momento. Nadie era capas de imponer su presencia para que uno se limitara a hablar de que Pablito te robó un ladrillito de rasti a otro compañerito, o que Valentina se hizo pis encima, o que Santi hizo un castillo re re re grande cuando fue a la playa con su hermano y sus papás el fin de semana.  ¿Quién iba a pensar que algún día alguien , o quizá la vida, n...

El Mate Viajero (Segunda Parte)

Imagen
     La no bienvenida a los mormones jugando a las escondidas en la casa; los anteojos de sol que imponen respeto, estilo y ocultan las ojeras; la tierra que levanta el camión que pasa por las tardes; las macetas de cemento viejas y partidas; los papeles de  la quiniela que no encontraron a su ganador; la flor más linda de la vecina y el gato que mira desde dentro por la ventana; las conversaciones ajenas que siempre quisimos escuchar; el cenicero sucio lleno de filtros; la incomodidad de barrer una escalera; la identidad que te da un título universitario ante la sociedad; los martes 13, la sal que se cae o se pasa de mano en mano, los gatos negros y el puente que forman las escaleras y nadie se atreve a atravesar; la corrida que se inicia cuando abre el semáforo y estás a mitad de la senda peatonal; el quiosco y el kiosco; el silbido de los frenos del camión y el silbido del buen humor; la vieja que con lentes de sol y teñida de rubia se siente una pendeja; los...

Alguien que te eneseñe a amar

Imagen
Foto Instagram: @javierphotogamma    Me tuve que bancar mirar las tribunas, cómo cantaban enloquecidas, el relator y el comentarista que hacían de los ojos que los que no pagaban codificado y el marcador que mostraba como iba el resultado del partido; me tuve que bancar la cara de culo de mi vieja y a medida que iba creciendo también la de mi novia porque me quedaba encerrado mirando a "22 tipos corriendo atrás de una pelota"; me tuve que bancar escuchar la fritura de la radio que me dejaba doliendo la cabeza en el trayecto del viaje a Mar del Plata sólo para ver cuando agarraba señal y así poder escuchar un ratito del relator desaforado de tanto gritar por que ibas donde ibas la gente te seguía con una fiesta detrás; disfruté los bailes que ofrecías con Juan Román y compañía en la infancia, o los partidos  de la Copa Libertadores o la Sudamericana  sufridos no aptos para cardíacos ganando en el final; me la jugué cuando a pesar de que mi viejo no andaba bien...

Regalo del día de la vieja

Imagen
¿Qué le regaló a mi vieja para el día de las madres? Es una pregunta que muchas personas se hacen … Una plancha? Una lavadora? Un secarropas? Una multiprocesadora? Aclaro que esta nota será un poco más corta que las demás. ¿Por qué es tan difícil encontrar el regalo del día de las madres? O mejor cambio la pregunta: ¿Por qué vivimos en una sosciedad altamente machista? ¿Quién dijo que regalarle una plancha, una lavadora, una multiprocesadora en el día de las madres esta bien? En una de las últimas navidades, Papá Noel le trajo a mi vieja una plancha ¿Esta bien? Y si mi vieja en realidad quería un libro? O una blusa? O un par de zapatillas? O una cadenita? Nadie sabe muy bien que regalarle a su madre en el día de las madres porque en realidad vivimos en una sociedad tan machista que piensa que regalarle una multiprocesadora esta bien, porque pensamos que el día de la madre está solamente para hacerle el día a dia mas fácil, porque ella laburando menos y más fácil y prác...

El Viejo

Imagen
   Clarito en el horizonte, voz ronca que sale de la radio, el acordeón de un buen tango, los animales que recién se despiertan y la luz mala que alguna que otra vez se ve, el primer mate que hace de acompañante, quema la lengua y acostumbra la garganta al calor, el vaporcito al suspirar.     La mesa es un mapa de migas del almuerzo y la cena, papeles de cuentas impagas, cartones de vino Concilio, bolsas de pan vacías. Algunas herramientas de mano que no encuentran su lugar y se sienten cómodas en el suelo junto a la cucha del perro que me regaló mi hija. Más que cucha es un pedazo de trapo hecha de una sábana vieja de mi padre ya fallecido.     El modular no es más que un rincón de los recuerdos. Algunas fotos viejas, muchas blanco y negro de personas que ya no están conmigo. Otros marcos solitarios en una esquina, excluidos del resto, casi marginados por no tener un rostro que mostrar. Entre ellos también se encuentran algunos fol...

Pidiendo

Imagen
¿Cómo hago para vivir con esa idea? Decime, ¿cómo hago? Es que es lo más irónico que pude pensar alguna vez. Tantas veces nos llenamos la boca hablando de que somos creyentes, que siempre Dios está en todos nosotros y que creemos en él. Y yo me pregunto ¿Creemos en él?  Es una pregunta muy difícil de contestar, va, cada uno sabrá cuál es su respuesta en particular. Sin embargo en estos días se ha puesto de moda ser ateo, no creer en nada, vivir como si fueran animales a suerte del azar, como si todos los creyentes pensaran “mira fulanito, se la banca solo y por eso prefiere no creer en nada” como si fuese una especie de rudeza imponiéndose ante la mayoría. Resaltar o llamar la atención. Sí, es cierto, más de uno me irá a criticar, y ya sé que nadie le cree el chamuyo a la iglesia de que todos relativamente somos hijos de Adán y Eva, que por culpa de esa puta manzana ahora todos estamos condenados. Ya sé. Pero por qué llegar al extremo de no creer en nada, es más hasta...

¿A quién no le ha apretado el zapato?

Imagen
          ¿A quién no le ha apretado el zapato?   Quién no se ha lamentado porque la talla no era la indicada. Muchas veces la orma no es la correcta, el número de talla no es el indicado. No siempre las Nike o Adidas que pensábamos comprar nos van a quedar. Nadie sabe qué hacer cuando el zapato te aprieta, cuando no ves soluciones posibles y lo único en lo que se piensa es en taparse la cara con las palmas de las manos como no queriendo ver la realidad. Muchas veces no se quiere ver la realidad. Es difícil cuando la situación se complica y da miedo ver. Hasta llegar al punto de maldecir ver la realidad y hacerse el boludo ya no es una posibilidad. La necesidad imperiosa de que sólo con llorar todo se arregle siempre ronda por la mente pero tampoco es una opción. Encima, como si fuera poco, en ningún momento de la historia apareció un inglés o un ruso o un estadounidense o un europeo con nombre difícil de recordar que haya escrito un libro c...