El Mate Viajero (Segunda Parte)
La no bienvenida a los mormones jugando a las escondidas en la casa; los anteojos de sol que imponen respeto, estilo y ocultan las ojeras; la tierra que levanta el camión que pasa por las tardes; las macetas de cemento viejas y partidas; los papeles de la quiniela que no encontraron a su ganador; la flor más linda de la vecina y el gato que mira desde dentro por la ventana; las conversaciones ajenas que siempre quisimos escuchar; el cenicero sucio lleno de filtros; la incomodidad de barrer una escalera; la identidad que te da un título universitario ante la sociedad; los martes 13, la sal que se cae o se pasa de mano en mano, los gatos negros y el puente que forman las escaleras y nadie se atreve a atravesar; la corrida que se inicia cuando abre el semáforo y estás a mitad de la senda peatonal; el quiosco y el kiosco; el silbido de los frenos del camión y el silbido del buen humor; la vieja que con lentes de sol y teñida de rubia se siente una pendeja; los...